- /
| Xalapa, Ver. | 12 Feb 2025 - 00:07hrs
José Luis Couttolenc Soto
Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver., 12/02/2025. Yaeko Ramírez Tovar, alumna del Doctorado en Estudios sobre Artes Escénicos y Performatividad (DESAEP) de la Universidad Veracruzana (UV), expresó que la danza se encuentra presente en espacios de organización, protesta y denuncia, incluso puede llegar al ámbito político, a través de la movilización que producen los cuerpos en colectivo.
Para la universitaria, el arte, a través de sus diversas manifestaciones dancísticas, tiene la oportunidad de salir de los escenarios para relacionarse con el día a día y hacer posible que movimientos sociales como manifestaciones y marchas sean visibilizados.
Por ello y para ampliar su conocimiento sobre el tema, realiza la investigación “La movilización en la marcha del 8M en Xalapa (2025-2027): Una perspectiva de la danza, la coreopolítica y los cuerpos en resistencia”, cuyos avances los presentó en el 1er Coloquio de Posgrados de Investigación en Artes Escénicas y Performatividad.
Yaeko Ramírez Tovar afirmó que cada año participa en las marchas del 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer), atraída por sus formas de organización para la protesta y exigencia de respeto, que la llevan a analizar cómo esas manifestaciones pueden ser visualizadas a través del arte.
“He visto manifestaciones sociales, y para quienes nos formamos dentro de las artes escénicas es importante desarrollar este tipo de investigaciones, a la par de lo que hagamos en el ámbito artístico.”
Al término de la marcha se vive un ambiente de gozo, de colectividad, hermandad, sonoridad, pero también de reclamo a través de pintas, tendederos para exhibir de manera anónima a agresores o deudores de pensiones alimenticias; luego, la plaza sede del evento vuelve a ser un espacio alegre para la ciudadanía.
En las marchas, Yaeko Ramírez ve presente la danza en distintas formas, desde la movilización que generan cientos de mujeres organizadas para el recorrido, hasta los breves momentos en los que se reúnen para bailar y gozar la protesta.
Señaló que desde la danza se puede acompañar la movilización, lo que en palabras del teórico André Lepecki, “puede hacer políticamente, desentorpecer lo sensible, rearticular el cuerpo, sus velocidades y efectos, ocupar el espacio prohibido, bailar en sentido contrario en un suelo fisurado y difícil”.
Mencionó que estudios y análisis que se han realizado sobre los movimientos sociales refieren que transcurren desde diversas teorías y enfoques, hablan directamente de una relación entre la danza y la política con el movimiento implícito.
“Los elementos de la danza que se han usado para estudiar las manifestaciones, marchas o protestas, son el espacio hablando desde una perspectiva coreográfica, y los cuerpos como si se aludiera a ellos como bailarines o bailarinas que son parte de una coreografía”, indicó.
Ante la cercanía del 8M, la universitaria propone una cartografía performativa a fin de registrar, describir y analizar la movilización de participantes en las marchas, que cambian el ritmo de la ciudad, para retomar posteriormente su actividad habitual.
Ahtziri Molina Roldán, coordinadora del Centro de Estudios, Creación y Documentación de las Artes (CECDA), dio a conocer que el coloquio reunió a estudiantes de maestría y doctorado, quienes junto con los docentes dialogaron, discutieron y analizaron los avances de las investigaciones para tesis recepcional que desarrolla cada uno.