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| Xalapa, Ver. | 19 Ago 2026 - 00:01hrs
Redacción Universo
Fotos: Luis Fernando Fernández
Xalapa, Ver., 18/08/2026. El académico y músico de la Universidad Veracruzana (UV), Tonatiuh García Jiménez, publicó un poemario que explora la intimidad de la noche, el amor, la nostalgia y las preguntas sobre la vida y la muerte.
Lunambra. Poesía para habitar la noche, es el título más reciente del integrante de la Orquesta Sinfónica de Xalapa (OSX), quien reúne en este volumen textos escritos a lo largo de varias décadas.
El título surge de un vocablo creado por el propio autor: “Lunambra es un vocablo inventado por mí”, explicó; “sus primeras sílabas remiten a la luna, pero el concepto busca abarcar mucho más: ese mundo íntimo que aparece cuando termina el día y la oscuridad abre paso a otras formas de luz”.
En sus páginas confluyen la luna, las estrellas y las constelaciones, pero también el misticismo, la feminidad, el erotismo y la creatividad artística, comentó el entrevistado; la noche se convierte así en un espacio donde, mientras desaparece la luz solar, “florecen otras luces”, entre ellas las de la imaginación.
El libro reúne 68 poemas, producto de un proceso creativo que García Jiménez inició desde la preparatoria; no obstante, su formación principal es musical, paralelamente ha desarrollado otras expresiones artísticas, como la escritura y el cine.
En el ámbito cinematográfico ha realizado tres cortometrajes y el largometraje Luna negra, reconocido con 36 premios internacionales. También es autor del cuento “El canto de la iguana”, ganador de un certamen en Perú.
La escritura, sin embargo, fue su primera vía de expresión: comenzó a escribir poemas durante el bachillerato, motivado por sus profesores de literatura, y posteriormente profundizó en ella mediante la lectura de autores de distintas tradiciones.
Esa trayectoria explica también la diversidad de referencias plasmadas en Lunambra. Algunos textos establecen diálogos con la filosofía, como ocurre con Platón y Heráclito; en otros, la música se convierte en detonante poético. Uno de ellos está inspirado en la Sexta Sinfonía de Tchaikovsky, mientras otro toma como referencia los “nocturnos” de Chopin.
A partir de la reflexión de Heráclito sobre el río que nunca es el mismo, García Jiménez construye una imagen ligada a sus propios recuerdos: el río de la infancia, del enamoramiento y de distintas etapas de la vida permanece como escenario de una memoria que se resiste a desaparecer.
Para el autor, escribir implica antes que nada una exploración interior: “Quien escribe finalmente hace un encuentro consigo mismo”, señaló.
El poemario está organizado temáticamente y su estructura sigue las fases de la Luna: creciente, menguante y perigeo, entre otras referencias; con ello busca generar un ritmo que conduzca al lector hacia un clímax para después regresar al descenso, como otra manera de aproximarse a los ciclos de la naturaleza.
Más allá de su faceta como músico, García Jiménez considera que el libro permite mostrar una dimensión creativa que suele permanecer detrás del atril.
Su mensaje está dirigido especialmente a jóvenes y adultos: no limitar la expresión personal a la profesión o a las actividades cotidianas, sino explorar otras formas de comunicar lo que se siente y la manera particular de mirar el mundo.
“La palabra finalmente también es canto”, afirmó al comentar que en esta idea se encuentra uno de los puentes fundamentales de Lunambra: música y poesía como lenguajes distintos, pero capaces de conducir hacia una misma búsqueda.
“La poesía es la búsqueda de la verdad, pero de la verdad del corazón, de la verdad de las emociones”, expresó el autor, para quien los poemas plantean preguntas universales sobre la vida, la muerte, el amor y el desamor.
La obra cuenta con prólogo de la escritora española Mónica Sánchez y puede adquirirse actualmente en Amazon, tanto en formato digital como en ediciones de pasta blanda y pasta dura.